Es una marca relativamente joven -se creó en Suiza en 2016- pero que en pocos años ha conseguido hacerse un hueco en el mercado de ópticas, apostando por objetivos muy especializados y a precios moderados. Hablamos de Irix y en este caso de su 15 mm f2.4 que ahora hemos incluido en nuestra mochila para una rápida escapada a Islandia.
Aunque el objetivo del viaje no era hacer fotos, era una buena ocasión para disparar algunas con este angular de enfoque manual que hemos montado en una Sony A1. Existe desde hace años para diferentes monturas réflex, pero el año pasado llegó la versión para las sin espejo de formato completo de Sony.




Bautizado como Irix 15 mm f2.4 Dragonfly -lo de ponerle nombres a las ópticas es una de las marcas de la casa- se trata de un angular fijo muy pensado para fotografía de naturaleza y nocturna. Para lo segundo no hubo tiempo, desgraciadamente, pero esta pequeña galería de ejemplos puede dar una pista del potencia de este luminoso angular.
Irix se define como una marca creada por fotógrafos. Algo que se entiende al ver detalles de la construcción como el sistema de bloqueo del enfoque manual, muy práctico para algunas tomas en las que, una vez fijado el foco, no queremos que el anillo se mueve por error antes de disparar.




Además de este cómodo anillo para el enfoque manual con un sistema que permite accionarlo fácilmente también con guantes, tenemos anillo para el control de diafragma e información sobre la distancia de enfoque e hiperfocal.

La construcción de aleación de magnesio y aluminio permite que sea resistente y ligero. Su peso es de poco más de 650 gramos, está sellado para resistir el agua y el polvo -algo básico en una óptica como esta- y pese a ser un angular extremo es posible usar filtros frontales de rosca de 95 milímetros.




Aunque el enfoque es manual, dispone de contactos electrónicos que permite la comunicación con el cuerpo de la cámara. Algo que sirve no sólo para poder registrar los datos EXIF de cada toma, sino también para poder trabajar en modos de exposición semiautomáticos.
La apertura f2.4 resulta especialmente útil en fotografía nocturna y de paisaje astronómico, mientras que la calidad de imagen, el control de la distorsión (un máximo de un 2%, promete la compañía) y de los reflejos son parte de la carta de presentación de este angular.



Y todo ello por un precio de menos de 700 euros que lo convierten en una opción muy a tener en cuenta para quienes busquen un buen angular para fotografía de naturaleza.
Este artículo es parte de un acuerdo publicitario con Irix









