
Un 21 mm f3.5, un 28 mm f3.5 y un 32 mm f2.8 para Sony. Dicho así, lo nuevo de Samyang no parece especialmente original, pero la cosa cambia al ver el diseño modular que permite montar e ir intercambiando estas tres focales en un pequeño objetivo que se acopla a la cámara de la manera habitual.
Bautizado como Samyang Slim, el reducido tamaño de este sistema con un grosor de menos de 20 milímetros y su peso de apenas 65 gramos son parte de la clave. Hablamos, por cierto, de un objetivo con focales para formato completo y que ofrece también enfoque automático.

«Está diseñado para conservar la sensación de calidez y riqueza de la película analógica, al tiempo que ofrece una calidad de imagen digital que compensa las limitaciones de los objetivos clásicos», explican desde la compañía.
Aunque no está muy claro lo que pretenden decir, Samyang asegura haberse inspirado en la filosofía de las cámaras de «apuntar y disparar» para crear este original sistema de ópticas modulares.

El módulo central permite colocar filtros de rosca de 49 milímetros y cuenta con puerto USB-C para actualizar el firmware. Las diferentes focales, por su parte, presumen de una distancia mínima de enfoque bastante corta, de 15, 23 y 28 centímetros, respectivamente, al enfocar en manual, o un poco más si se usa el AF.
Disponibles sólo para montura Sony E, el precio del módulo junto a las tres ópticas es de 400 euros.










Pues no está nada mal la idea, yo suelo pasearme con una Fujifilm X-E3 con un 14mm f2.8, un 17mm f1.4 y un 35mm f1.4 y aquí casi hay esas tres ópticas en FF para una Sony A7CR o una A7CII, un sistema muy Street.