A esta alturas no tiene mucho sentido cuestionar la calidad de imagen de las cámaras de los móviles, sobre todo de la gama alta. Utilizan sensores grandes, ofrecen opciones avanzadas, formato RAW, potentes procesadores…
Pero es verdad que hay un detalle en el que todavía queda mucho por hacer y donde las cámaras siguen ganando: el zoom. O, mejor dicho, las focales más largas. Aunque es verdad que ya muchos montan una tercera o cuarta cámara que ejerce de teleobjetivo, su calidad suele tener poco que ver con la de la cámara principal. Al menos hasta ahora, porque el Vivo X200 PRO llega dispuesto a aprobar esta asignatura pendiente.

Con un diseño bastante espectacular en el que el módulo de cámaras firmado por Zeiss es el protagonista absoluto del teléfono, sus especificaciones albergan alguna que otra sorpresa interesante. El Vivo X200 Pro monta un sistema de tres cámaras, con una cámara principal 23 mm f1.6 con sensor de 50 megapíxeles y 1/1,28 pulgadas, un angular 15 mm f2 y también 50 MP con sensor pequeño y un 85 mm f2.7 con un captor de 1/1.4 pulgadas y, atención, 200 MP.
Ahí está la clave de este modelo: un teleobjetivo con un sensor casi igual de grande que el principal -que, por cierto, ya no es de tipo 1 pulgada como en la generación anterior, sino un poco más pequeño- y una sobredosis de megapíxeles que aquí pueden servir para alargar el zoom más allá de lo que la óptica llega.
De 3,7 a 10x: la clave del Vivo X200 Pro
Acostumbrados a escuchar a marcas presumir desde hace años de supuestos zoom de 100x que son totalmente inutilizables, es lógico que nos acerquemos al X200 Pro con tanta expectación como incredulidad. Pero lo cierto es que nos hemos descubierto utilizando más el objetivo de 3,7x (85 mm) que la cámara principal, algo que hasta ahora nunca nos había ocurrido con ningún otro smartphone.
Pero lo cierto es que la gracia no es quedarse en esa focal sino que gracias a esos 200 megapíxeles podemos llegar bastante más allá. ¿Hasta qué focal? Como siempre, eso dependerá de varios factores. Empezando por el uso que le vayamos a dar a las fotos y siguiendo con el nivel de exigencia que tengamos sobre la calidad de imagen. Pero, por resumirlo, hasta 10x podemos trabajar con cierta tranquilidad, sobre todo si hay buena luz.
Estamos hablando, por tanto, de una focal equivalente a 230 milímetros, con lo que el Vivo X200 Pro consigue superar esa pega eterna de los móviles a la hora de usarlos como cámara única y plantearlo, al menos en este caso, como una herramienta fotográfica para, por ejemplo, viajar.
Evidentemente, sí que hay cierta perdida de calidad respecto a las focales reales de 23 y 85 milímetros que es donde más luce el móvil, pero los resultados son perfectamente utilizables y están por encima de lo que ofrecen la inmensa mayoría de los smartphones de otras marcas.
Tamaño, formatos y un poco de caos
Tras las buenas noticias, lo cierto es que este Vivo también tiene alguna que otra rareza. O, mejor dicho, un sistema de selección de opciones fotográficas un tanto caótico que requerirá del usuario avanzado cierta dosis de paciencia para situarse en el pequeño caos de formatos, tamaños y modos.

Tenemos dos sensores de 50 y 200 megapíxeles, pero poder trabajar a esas resoluciones dependerá del modo que se haya elegido. Porque ademas tenemos formatos JPEG, RAW y SuperRAW al que seguimos sin verle mucha utilidad real porque esos 14 bits se consiguen sumando varios disparos lo que resta agilidad y limita el tipo de tomas en el que puede usarse. Y suma otra capa de caos.
Total, que con la cámara principal podémoste trabajar a 12 o 50 megapíxeles en estos tres formatos, pero sólo si se está trabajando en el denominado “Pro”. Además, nos hemos encontrado con que el RAW de 50 MP es un tanto esquivo y hay ocasiones en las que, pese a haber elegido esa combinación, el resultado es un RAW de 12 MP. ¿Por qué? Ni idea.
Con la cámara de 85 mm y su sensor de 200 MP se suma esta opción. Curiosamente, para acceder a estas resoluciones hay que pasar por un modo dedicado en el que no hay opciones de control avanzado ni RAW. Es decir, no podemos disparar en RAW de máxima resolución con esta cámara, aunque sea así como aparece en el modo “Pro”. Otra curiosidad: en este modo profesional, la cámara angular no figura.
¿No sería más fácil un acceso directo a tamaños y formato en la aplicación de cámara normal y dar opciones de activar o desactivar los modos avanzados de control manual? Nos parece que sí, porque con el modo actual da mucha pereza tener que entrar y salir de modos, menú y ajustes para realizar un cambio que los usuarios avanzados en teoría podrían necesitar hacer de forma recurrente.
12 o 50 megapíxeles
Llegados a este punto, toca preguntarse si merece la pena enredarse con estos ajustes u olvidarse de todo y dejar que el teléfono trabaje a 12 MP y JPEG siempre, que es el modo estándar. Con la cámara principal, la verdad es que no hemos notado mucha diferencia entre esas dos resoluciones, aunque la verdad es que el RAW sí que abre la puerta a unos resultados más interesantes. Hay menos contraste y detalle aparentemente, pero básicamente lo que hay es un archivo más neutro y plano, pero con mucho detalle y potencial para poder editarlo al gusto.
Curiosamente, cuando la luz empeora sí nos parece que los 50 MP se imponen a las fotos de 12 MP. La lógica del pixel-binning dice lo contrario, pero lo que hemos podido ver en diferentes pruebas es que los archivos de mayor resolución están algo mejor resueltos. Y, de nuevo, el RAW nos gusta aunque nos topemos con mucho más ruido.
Con la cámara de 3,7x nos ha sorprendido la inconsistencia de color al trabajar con 12, 50 y 200 megapíxeles. De todos modos, la máxima resolución no aporta nada, así que podemos olvidarnos de todos esos megapíxeles y disparara a 50 o a 12. Y con el RAW se repite la historia y las buenas sensaciones, siempre que estemos dispuestos a trabajar después los archivos.
Modo street photo
Además de estos modos, hay alguno más interesante que merece la pena tener presente y a mano. En “instantánea”, por ejemplo, se da prioridad a velocidad de obturación altas para impedir que las fotos salgan movidas. Algo interesante sobre todo si estamos utilizando las focales más largas y queremos evitar sustos. El modo supermacro, por su parte, aprovecha ese 3,7x y el exceso de resolución para ofrecer resultados muy aparentes.

Y, tal vez conscientes de ese caos del que hablábamos antes, Vivo ofrece un modo denominado “street photo humanistic” -ni idea del motivo de este sugerente naming- deslizándotelos desde la aplicación de cámara y que ofrece una interfaz simplificada y nos atreveríamos a decir que más fotográfica, con las focales fijas destacadas, y cuatro modos de color, incluyendo uno en blanco y negro muy logrado que sólo está disponible aquí.
También hay opción de liarse un poco más con las simulaciones de bokeh de Zeiss, pero lo cierto es que nos parece una interfaz mucho más limpia y práctica. Lástima que aquí no hay acceso a ningún control sobre resolución y formatos, porque se acerca mucho más a lo que nos gustaría tener en un móvil con este potencial fotográfico.
Un gran móvil fotografico
Con un precio de unos 1300 euros, el Vivo X200 Pro es ahora mismo uno de los móviles más interesantes para quienes se tomen en serio la parte fotográfica. Un smartphone que puede presumir de un teleobjetivo único que, combinado con una excelente cámara principal, le permite marcar diferencias en el mercado de gama alta.
Pero también es verdad que Vivo es una marca relativamente desconocida en España y, por mucho que Zeiss marque categoría para los entendidos, quienes se planteen gastar más de 1000 euros en un móvil fotográfico es posible que van a pensar primero en opciones de Apple o Xiaomi.

En cualquier caso, al menos dentro del universo Android, quienes piensen en el móvil como esa cámara que llevamos cada día en el bolsillo y echaran de menos un teleobjetivo en condiciones, deberían incluir este Vivo X200 Pro entre sus potenciales candidatos.





























Es tremendo, mejor que el iPhone 16 Pro Max
https://www.dxomark.com/putting-the-vivo-x200-pro-to-the-test-in-china/
El único contra que le veo es el precio, y sobre todo lo que se devalúan en comparación con Apple.
La calidad de imagen de las fotos me parece alucinante, nada que enviar a una cámara incluso de formato completo. Al menos, en ese tamaño.
En viajes los de las camaras al cuello lo tenemos dificil, pero yo sigo prefiriendo no concentrar riesgos.
Es un móvil muy grande como para llevarlo a diario en un bolsillo. Con ese tamaño y peso me resultan insoportables.