En apenas cuatro ediciones, los Black and White Photo Awards se han consolidado como un escaparate de referencia para fotógrafos y fotógrafas de todo el mundo. El certamen, todavía joven, acaba de anunciar a los ganadores de su edición 2025, que nos deja unas excelentes imágenes monocromáticas demostrando, una vez más, que algunas historias solo se pueden contar en blanco y negro.
El ganador absoluto ha sido el portugués João Coelho con su impactante imagen «The Kingdom of Flies» (el Reino de las Moscas). La escena muestra a un hombre rodeado por un enjambre de moscas mientras intenta conseguir restos de comida en lo que parece un vertedero. Una cruda imagen que refleja la realidad de millones de personas en el mundo y las lamentables condiciones en las que intentan sobrevivir.

Coelho como ganador del premio principal ha recibido 1000 euros en efectivo y un objetivo ThyPoch Simera 35 mm.
El segundo premio (Runner-up) -otorgado por primera vez este año- se lo ha llevado Mark Seawell por la fotografía “Where the Shadows Lie”(donde yacen las sombras). Una imagen capturada en los cañones de Arizona y que destaca por un delicado contraste entre luces y sombras que transforma el paisaje en algo casi poético.

El fotógrafo ha ganado un trípode Benro y una mochila Tenba Axis proporcionado por Foto Técnica Import.
El premio especial a la creatividad ha sido para Adebayo Rotilu con la fotografía titulada “Electric Silhouette” un original retrato iluminado con rayos láser.

Por otro lado el premio especial Maestro de la luz lo ha ganado Roberto Corinaldesi con un retrato «No Words» perfectamente iluminado que muestra los rasgos de una persona mayor escondiendo su rostro con las manos.

A continuación os mostramos los primeros y segundos premios de cada categoría. Como siempre, recomendamos echar un vistazo a la web del concurso para poder ver también las menciones especiales y fotografías finalistas.
Arquitectura


Street


Retrato


Fauna y flora


Paisaje












impressionants!!
Son todas magníficas. No obstante, me quedé atrapado en ese segundo premio de retrato (Neil Buchan Grant). La placidez, el amor y toda esa historia, que se adivina compartida por los retratados (esas miradas, son lo más), me parece, francamente, subyugante.