Se lleva celebrando desde nada menos que 1970, así que llegamos un poco tarde a descubrir Les Rencontres d’Arles. Festival de referencia para la fotografía más artística y también para el llamado nuevo documentalismo nos hemos acercado por allí para visitar algunas exposiciones, descubrir cómo ha sido la Fujikina Arles organizada por Fujifilm, pasarnos por la fiesta de Magnum y, sobre todo, ver, escuchar y aprender. Que eso siempre va muy bien. Y, de paso, sacar alguna foto con la Fujifilm GFX100RF que nos hemos llevado por allí colgada al cuello para hacernos pasar por fotógrafos.


Muy bien acompañados por tres estupendos fotógrafos (Paula Artés, Arturo Rodriguez y Toni Amengual) hemos aprovechado para preguntarles cómo se puede conseguir vivir de la fotografía. Porque sí, entre tanto arte y buena fotografía, en Photolari siempre somos así de pragmáticos.




Las exposiciones de los Encuentros de Arles duran todo el verano y hasta principios de octubre, así que quienes anden buscando planes fotográficos para este verano, esta bonita localidad del sur de Francia es un gran destino.










«Festival de referencia para la fotografía más artística y también para el llamado nuevo documentalismo»
No va siendo hora de que alguien serio explique qué es ese invento del nuevo documentalismo? Acaso el viejo ya ha sido desahuciado? Mi olfato me dice que se trata de una nueva estafa del business para vendernos la burra ciega a la que han operado de cataratas para nada.
Le tengo ganas a este festival y también al de La Gacilly. Ahora, después de ver a Iker deambulando por ahí, más. Por cierto, «Not bad» sería un buen título para una hipótetica exposición suya, jala.
Sin lugar a dudas interesante, pero toda esa gente mirando por ahí y por allá antiguas imágenes, archivos y equipos fotográficos, parecen arqueólogos recreándose en objetos que pertenecieron a un mundo que ya no existe. El espíritu del certamen que fue en la época fotoquímica -analógica- ya nada tiene que ver con lo de hoy a pesar de toda la liturgia, en mayor o menor medida utilizada, intentando mezclar dos mundos, el de la imagen digital y el de la otrora fotografía tradicional en papel que, aunque convergen en algunos puntos, distan mucho en formas y maneras de percibir la fotografía o la actual imagen digital. El Festival de Arlés es un lugar para pasarlo bien, un evento que tiene más de lúdico que otra cosa y en donde, a quien le guste el tema, puede disfrutar mucho de ello.
Por cierto, lo que comentan algunos profesionales en el video sobre lo de «vivir de la fotografía» es el mismo anodino argumento y perorata que nos soltaban algunos docentes y fotógrafos invitados en los cursos de la extinta escuela de fotografía EFTI… creo que eso lo dice todo.
Después de «Revela’t» y «VISA Pour l’Image», me queda añadir a mis imprescindibles del año a Arles.
Todo quisqui que ha ido me ha hablado bien.
¿Iker, me dejas la GFX? Claaaro que te la devuelvo, la duda ofende! 😉